Escaparate musicaloide de singular belleza. Lo mejor: la mesilla del centro cubierta por especie de manto de seda y desnuda de instrumento. ¿Será su actitud de espera o tal vez, de recuerdo? ¡Qué sabe nadie! Puede que el instrumento aguarde impaciente en la trastienda o puede que estuviese expuesto y ya se haya vendido a un músico, también, impaciente.
3 comentários:
La mismisima guitarra del señor Reinhardt, verdad?
Muy guapas esas fotos, si señora.
Desde aqui un beso y una invitación al blogberro actualizado.
Escaparate musicaloide de singular belleza.
Lo mejor: la mesilla del centro cubierta por especie de manto de seda y desnuda de instrumento. ¿Será su actitud de espera o tal vez, de recuerdo?
¡Qué sabe nadie!
Puede que el instrumento aguarde impaciente en la trastienda o puede que estuviese expuesto y ya se haya vendido a un músico, también, impaciente.
Preciosa tienda... qué agradable sensación.
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